Archivo de la categoría: responsabilidad social empresaria

Tendencias: Trabajar y cuidar la salud

 

 

La importancia de mantener un buen clima laboral y la salud de los empleados es de sobra conocida. En USA se han instalado programas de bienestar en la empresa desde los años 90, pero en nuestro medio-salvo en algunas de las multinacionales-no existe consciencia de la importancia que estas cuestiones de psicología de salud tienen-sobre todo en contextos de crisis-.

Con la crisis, muchos trabajadores solo temen un despido. Frente a este miedo aún existen, sin embargo, compañías que consideran que invertir en el bienestar de sus trabajadores puede ser incluso rentable. Clases de pilates, consultas médicas, gimnasios, consejos de alimentación, talleres para mejorar la postura o para dejar de fumar son algunas de las acciones que han implantado para mejorar la productividad de sus trabajadores.

 Hasta ahora, cada compañía lanzaba programas para mejorar la salud y la seguridad de sus trabajadores, con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995 como único marco de referencia. A finales de 2012, la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor), que verifica proyectos de seguridad y de salud de las empresas, publicó el modelo de Empresa Saludable con el objetivo de certificar que estos programas sigan las normas de la Organización Mundial de la Salud.

Accenture y Mahou, que participan en el plan piloto, son las primeras en seguir las indicaciones de la nueva carta. La consultora, con más de 9.000 trabajadores en toda España, lanzó a principios de 2012 el programa Tu mayor Bienestar. “

Se trata de mejorar el clima laboral a través del cuidado al empleado y el apoyo en la resolución de situaciones “problema” : sobrepeso, tabaquismo, uso del tiempo libre, hábitos nutricionales, planning , control de enfermedades crónicas, etc.

Las empresas que invierten en bienestar, saben que cuidar de los empleados es rentable. El programa de actividad física y de salud de la empresa Mahou –San Miguel de 2010 costó 220.842 euros y obtuvo unos beneficios de 635.891 euros, según un estudio del Consejo Superior de Deportes en 2012. Es decir, por cada euro invertido en promocionar la salud de los trabajadores, la compañía ingresó 2,9. Los beneficios para la empresa se traducen, sobretodo, en la reducción del absentismo laboral y una mayor productividad. “La gente que acude a los talleres de salud deja de acudir al médico, de comprar medicinas y también están más satisfechos consigo mismos”, aclara Ana Ávila, directora de Prevención de Riesgos Laborales.

El ROI (return of investment) siempre es positivo en los programas de bienestar. El problema mayor reside en el cambio de cultura, en un país en donde el 80% de la actividad empresarial son PYMES.

Para Marisa Rufino, secretaria Salud Laboral UGT, la implantación del certificado de Aenor no hará más que burocratizar un asunto que ya está suficientemente regulado por la legislación vigente. “En la gran empresa, donde tenemos presencia sindical, ya está hecha la valoración de riesgos laborales. Pero las pymes no ven que sale más barato invertir en prevención”, apunta.”

El no considerar los factores psicológicos y sociales como “enfermedad laboral” genera sobrecarga en el sistema de salud y apunta a la cronicidad, perpetuando  situaciones que serían de fácil solución en la mayoría de los casos e inciden en la cuenta de resultados de las empresas.

“Los principales problemas de los trabajadores españoles son los problemas musculares y esqueléticos y las enfermedades psicosociales que, según critica Rufino, no se tienen en cuenta como enfermedades laborales. “Con la crisis ha aumentado mucho el presentismo”, lamenta la sindicalista, “lo que implica que mucha gente va a trabajar estando enferma por miedo a perder su puesto de trabajo”.

En el 2001, Mahou, con una plantilla de 2.607 trabajadores, lanzó el programa A tu salud para prevenir enfermedades cardiovasculares y lesiones musculares. En el proyecto se implementaron varios talleres para dejar de fumar, para llevar una mejor dieta y se instaló un gimnasio dentro la compañía. Un ejemplo es la escuela Taller de Espalda, donde se trabaja en la mejora de la postura a través de clases de pilates y de otros ejercicios. “Veíamos que había problemas musculares que estaban relacionados con el sedentarismo, así que enseñamos a la gente desde cómo sentarse en la oficina hasta cuál es la postura frente a la lavadora. También enseñamos a sus hijos cómo coger la mochila. Es un programa integral”, asegura Ávila. De acuerdo con la empresa, el programa ha sido todo un éxito. “Tenemos un índice de participación del 80%”, dice Ávila.”

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/28/actualidad/1359377223_191246.html

 

Anuncios

¿Cuales son los consumidores más socialmente responsables?

 

Aquellos consumidores socialmente responsables son más proclives que el resto a utilizar los medios sociales a la hora de tomar una decisión de compra (59% vs. 46% cuando contabilizamos el total de consumidores).

Casi la mitad de los consumidores en todo el mundo están dispuestos a pagar más por productos o servicios que provengan de empresas socialmente responsables, según la encuesta global de Nielsen sobre Responsabilidad Corporativa realizada entre 28.000 internautas en 56 países.

Entre todos los encuestados españoles, aunque un 60% de consumidores declara que prefiere comprar productos de empresas socialmente responsables, el porcentaje de consumidores dispuestos a pagar más por esos productos es de un 31%. Los consumidores comprometidos socialmente son los más jóvenes (63% de los consumidores menores de 40), consultan los medios sociales antes de cualquier decisión de compra y se preocupan por los problemas medioambientales, de educación y del hambre. Este estudio muestra que hay un 46% de consumidores en el mundo dispuesto a pagar un extra por aquellos productos o servicios que provengan de compañías que desarrollan programas beneficiosos para la sociedad.

“Está claro que los esfuerzos de responsabilidad social corporativa tienen eco entre grupos específicos de consumidores,” comenta Nic Covey, vicepresidente de Nielsen Cares, el programa global de Nielsen para la responsabilidad social corporativa. “El mercado debe conocer a esos consumidores para poder maximizar el retorno social y económico sobre sus esfuerzos de marketing. Este conocimiento permite a las marcas participar en actividades de impacto social que atraen a los consumidores adecuados con las causas justas y a través de los canales correctos.”

Las causas más importantes para el consumidor socialmente responsable

Entre las 18 causas analizadas en el estudio a nivel global, Nielsen ha encontrado que los consumidores socialmente responsables dan prioridad a los temas como la sostenibilidad medioambiental (66%), mejoras en formación de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (56%) y la erradicación de la pobreza y hambre extrema (53%), para que las compañías inviertan en programas.

Si nos centramos en los datos de los consumidores españoles socialmente responsables, un 69% que se preocupa por el medioambiente, si bien este porcentaje está igualado con la preocupación porque las empresas de nuestro país apoyen a las pequeñas empresas y a los emprendedores. También un 68% de estos consumidores reclaman a las empresas la creación de puestos de trabajo bien remunerados, así como un 66% que declara que las compañías deberían promover la igualdad de género.

“Conocer la importancia que da el consumidor socialmente responsable a ciertas causas ayudará a las marcas a valorar sus inversiones sociales,” comenta Covey. “El siguiente paso será comprender exactamente las causas más importantes para el consumidor de una marca específica.”

Cómo llegar al consumidor socialmente responsable

Según la encuesta Nielsen, cuando se habla de marcas y publicidad, los consumidores socialmente responsables declaran confiar a nivel global en las recomendaciones de sus conocidos (95%) y miran las opiniones e informaciones que cuelgan otros consumidores en la red (76%).

Fuente: http://www.marketingnews.es/tendencias/noticia/1065003029005/sabes-cuales-consumidores-mas-socialmente.1.html?utm_source=rss&utm_medium=feed&utm_campaign=20120329

¿Crisis?…¿Qué crisis?

En todos los períodos históricos las personas que desempeñan papeles sociales “importantes” logran una supremacía sobre el resto de la sociedad.

Son cazadores, sacerdotes, terratenientes o comerciantes los que acaban manejando no solo la economía sino, lo que es  más importante, la cultura la política y las CREENCIAS.-

Es evidente que en esta época el segmento más fuerte es el business world, el mundo de los negocios;  no solo controla el cómo sino el quién gobierna un país.-

En un contexto de crisis, en que el empresario medio se siente “el jamón del bocadillo”,  es importante rescatar algunas estrategias tradicionalmente asociadas al “buen negocio” con visión de futuro y que marcan fuertes diferencias con los negocios basura de las sub-prime y los “bancos malos”:

Sigue leyendo

Hacer ejercicio libera el estrés laboral

 

 

Una investigación encontró que las personas que hacen más ejercicio se estresan menos en el trabajo.-

¿Sabías que el síndrome de bornout laboral ocurre cuando las personas se encuentran demasiado estresadas por su trabajo al punto que les duele hasta pensar, pero que con unas cuantas horas de ejercicio a la semana tanto este síndrome como la depresión tienden a desaparecer?

De acuerdo con Sharon Toker, una de las investigadoras del tema desgaste ocupacional y síndrome de bornout laboral de la universidad israelí de Tel Aviv, indicó que cuando una persona están absorbida por el estrés de su trabajo experimenta fatiga física, cognitiva e interpersonal.

El estudio, publicado en Journal of Applied Psychology,  afirma que las personas que hacen cuatro horas de ejercicio a la semana, repartidos a lo largo de la semana y de acuerdo con su condición física, experimentan beneficios en su salud física y emocional, aunque desde las 2.5 horas a la semana las mejoras ya son notables.

La recomendación de los expertos es que las actividades sean menos estresantes, pero si no es posible, Toker indica que realizar actividades físicas en el tiempo libre, ofrecen una herramienta certera del manejo del estrés.

Según los investigadores el estudio pretendía indagar la relación entre burnout y depresión pero, al incluir la variable ejercicio, les dio respuestas mucho más útiles.

Para realizarlo midieron y tomaron muestras de sangre, orina y electrocardiograma a  1632 trabajadores de diferentes campos laborales y encontraron que quienes más actividad física hacían tenían menores niveles de estrés laboral, y por lo tanto el síndrome de burnout y la depresión eran casi inexistentes.

Para evaluar la salud emocional, los investigadores  aplicaron una prueba de cuestionario psicológico.

A los participantes se les dividió en cuatro grupos:

uno que no realizaba actividades físicas del todo,

otro que hacía entre 75 y 150 minutos a la semana,

otro entre 150 y 240 minutos por semana

y en el cuarto grupo se ubicaban quienes hacían más de 240 minutos de ejercicios a la semana.

“En quienes hacían 240 minutos (cuatro horas) de ejercicios a la semana o más el impacto del burnout y la depresión era casi inexistente; pero incluso 150 minutos (2.5 horas) ayudan a las personas a mejorar su día laboral con mayor eficacia y autoestima”, dijo Toker.

“La actividad física beneficia a todos en una empresa. No solo se trata de combatir la obesidad. También los trabajadores se sentirán mejor, el ausentismo laboral será menor y y la productividad será mayor”, señalaron.

Sin embargo, también hicieron énfasis en la necesidad de ejercitarse el tiempo y el número de días acorde a la condición física de cada persona, y que tampoco se trataba de hacer las cuatro horas de ejercicio en un solo día, sino de repartir el ejercicio a lo largo de la semana, para obtener resultados sanos. (Con información de El Universal)

Fuente:http://www.sumedico.com/nota11355.html

Retorno de la Inversion (ROI) de los programas de bienestar en la empresa

Medir en forma correcta el impacto de los programas de bienestar (wellness) para empleados es uno de los desafíos más importantes del responsable de RRHH

Existen dos tipos de ROI en este sector: “hard ROI” que mide los ahorros en atención médica y “soft ROI” que también incluye el aumento de la productividad derivado de la reducción del ausentismo.

Varios años atrás era común que los proveedores de programas de wellness hablaran de un ROI 4:1, con resultados en general decepcionantes. Hoy, las expectativas de ROI han bajado entre otras razones, porque no existe una forma universal de medirlo, por eso es importante que quién contrata acuerde con su proveedor  cómo se valorará.

Se debe tener claro que los beneficios reales solo serán visibles a partir del segundo y tercer año. Los mejores programas, aquellos que hacen todo correctamente, pueden asegurar desde un ROI  1.25:1  por ahorro de costos médicos hasta 4:1 en reducción de ausentismo, siempre pensando en un horizonte de tres años.

Otro desafío importante a la hora de calcular el ROI es separar los costos de implantación del programa de otros costos de incentivos.

Generalmente estos programas se implementan al mismo tiempo que otras medidas de contención del gasto por ausentismo e incentivos varios y como resultado, intencional o no, algunos cálculos de ROI atribuyen los ahorros de costos a los programas de wellness cuando existen otros factores a considerar.

Por eso para garantizar la eficiencia del programa se utilizan mediciones de impacto, p.ej:
cálculo del costo en salud del empleado sin el programa del wellness y el costo con el programa de wellness.
Las empresas que usan este sistema suelen además comparar sus tendencias con las de empresas similares.

Otra forma de medir el ROI es detectar la proporción de empleados con factores de riesgo alto para su salud y sus cambios con el programa; p.ej. a través de disminución de factores de riesgos de obesidad, hipertensión, diabetes o reducción de las bajas por ansiedad y depresión en programas de gestión de estrés

Algunas experiencias:

Dow Chemical controla factores múltiples de riesgo como presión arterial, niveles de colesterol o consumo de grasas. En el control que la empresa hace se valora también el consumo de tabaco ó el índice de masa corporal. Asi concluyeron que entre 2004 y 2009 se incrementó en 4% el número de personal con bajo riesgo para uso de tabaco, hubo un 23% + de bajo riesgo para actividad física y 23% + de bajo riesgo para IMC(indice de masa corporal).

La importancia de estos programas de salud & bienestar en la percepción de satisfacción y fidelización del empleado y en la reputación de la marca es algo que ya no se discute en el mundo anglosajón.

Todo esto permite concluir que :

1) Los programas de bienestar deben adaptarse a la realidad de cada empresa o grupo que los contrata, es necesario un diagnóstico individual de cada situación.
Las “soluciones” standard no sirven.

2) Los programas deben incluir  además de control de indicadores de salud,  psicología de la salud para modificar y afianzar hábitos; los programas de bienestar son más efectivos cuando despliegan un menú amplio de actividades e incorporan counselling psicológico.

3) El retorno de  la inversión es incierto: los empleadores deben considerar que deberán invertir varios años antes de ver resultados positivos, la idea de mirar al wellness como un rápido incentivo para mejorar la forma y bajar costos de salud es errónea. No se trata de un incentivo en plan “buen rollo”, se trata de una inversión de RSE.

Concluyendo:

En contextos de crisis económica como el actual, pensamos que lo mejor y más viable económicamente son los programas “orientados a los resultados”.
Estos programas:
1)Permiten tener resultados mínimos a los 2/4 meses o importantes a los 12/24 meses.
2) Están centrados en identificar factores de riesgos en forma individual y en el control del gasto por salud.
3)Son programas voluntarios e individuales, no ya masivos y despersonalizados.
4) Son programas cuyo valor agregado suele ser la fidelización y la mejora del desempeño.

Fuente:

-“Employer wellness initiatives grow, but effectiveness varies widely”by Ha T. Tu & Ralph C. Mayrellen National Institute For health care reform , Nº1, July 2010
http://www.nihcr.org

– Chapman, L & Lesch, N (2007) “The role of wellness coaching in corporate wellness”. The art of wellness, Julio/Agosto 1-12

– Aldana, Steven G (2001). Comprehensive Review of the Literature. American Journal of Wellness 15 (5) 296-320