Neurociencia & deporte: el golf

“Es casi imposible acordarse de lo trágico que puede ser el mundo cuando uno está jugando al golf”. –Robert Lynd

Vamos a hablar de como pensamos y nos concentramos desde la nueva perspectiva que da la neurociencia  tomando como ejemplo al golf.

El golf es un deporte que exige una delicada y completa coordinación mente/cuerpo, es un kid de sensaciones y estados de ánimo seguidos de una respuesta neuromuscular.-

La ejecución del swing suele ser discontinua y puede ser una complejidad o un desafío que invita a fluír y disfrutar.

 Cuando pierdes la concentración suele ser porque por la presión del juego han variado tus objetivos y con ellos tu motivación.-

En el hoyo 2  buscabas jugar bien, en el 18 tu mente está visualizando un resultado, en lugar de seguir enfocándose en las alternativas del juego.

Los avances en neurociencia aplicada al deporte permiten que relacionemos las emociones y los motivos  vinculados a la competencia con los procesos de pensamiento y acción.

Aplicados al golf, vemos que el swing consta de movimientos diversos: Se inicia un ciclo y debe seguirse un orden correlativo. En principio hay que olvidar los “detalles” previsibles de todo el ciclo y concentrarse en lo que se desea hacer. Antes de golpear la pelota,  hay que visualizar el lugar donde enviar la bola.(importancia de las sensaciones visuales y la función de planeamiento)

Así  podrás ejecutar el tiro dejándote llevar por la respuesta neuromuscular , porque la mente ya ha “creado” el movimiento .

Concretamente se trata de concentrarse en dónde queremos ubicar la bola y no en cómo hacerlo. Eso implica confiar en la propia capacidad automática de “organizar el juego”.-

La concentración disminuye por ideas o crencias que aparecen súbitamente o por preocupaciones injustificadas.

Si se pretende mantener la concentración durante los 18 hoyos, lo que equivale a 4 ó 5 horas de atención continua, el fracaso esta asegurado.

¿Para que sirve saber todo esto?

No solo para jugar mejor al golf, sino para utilizar el golf como un ejercicio mental y aprender a concentrarse en pequeños objetivos, como si sólo existiera el tiro que se está por realizar y el resto del juego no existiera, creando “obstáculos mentales” y sobre todo disfrutando el momento.

Mente y cuerpo forman una unidad.Comienza a concentrarse en el objetivo cuando elijas el palo que vas a utilizar.

A partir de ese momento haz de enfocar la atención (no la concentración) en el lugar donde  deseas poner la pelota, realizando el tiro sin preocupaciones, con ritmo y soltura, sabiendo que  juegas por placer y no por obligación.

A medida que lo hagas aumentará tu concentración en duración y profundidad.

Atención y concentración son dos funciones neuropsicológicas diferentes y básicas para el logro de cualquier objetivo deportivo o nó .-

La concentración se puede  entrenar, la atención suele ser más automática. Pero ambas forman parte de la misma respuesta cerebral a un estimulo.-

Si además pones pasión en lo que haces, notaras que juegas espontáneamente, más allá de tu rendimiento habitual, como si el cuerpo comenzara a actuar por libre, con habilidades que creías no poseer.

La concentración se centra en el objetivo y deja que el juego se realice por sí solo. El cuerpo actúa en un sólido balance, como si fuera ajeno a la voluntad. Las emociones  y la descarga de endorfinas se suman al reto: si no hay reto no hay motivación.

Entonces:

Se trata de coordinar funciones cerebro /mente en una respuesta que incluya:

– Atención: foco, imágenes mentales

– Memoria: espacial y de procedimiento

-Velocidad : orientación espacial, procesamiento de la información recibida a través de los sentidos

-Flexibilidad

para lograr resultados.-

El golf es un deporte que por sus características: individualidad, constancia, tiempo de juego, necesidad de atención y concentración es un excelente entrenamiento mental (además de físico) y con enormes potencialidades a la hora de conocer más sobre como pensamos y actuamos.

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