Estrés, depresión y vacaciones: 12 formas de enfrentarlos

El estrés y la depresión pueden arruinar tus vacaciones y dañar tu salud. Siendo realista, planificando y buscando apoyo podrás controlarlos.

En un esfuerzo por organizar las vacaciones más glamorosas un alud de demandas puede acabar con tu alegría: trabajo pendiente, fiestas, compras, el cuidado de los padres mayores o el cuidado de los hijos, la decisión de adonde viajar, los torneos deportivos, presupuesto, gastos imprevistos.

En realidad, con algunos consejos puedes minimizar el estrés y la depresión que ha menudo acompañan a las vacaciones. Hasta puede resultar que termines disfrutándolas como nunca hubieras pensado.

El estrés y la depresión vacacionales se centran en tres ejes. Si los entiendes y aprendes a manejarlos podrás planificar y controlar los resultados:

  • RELACIONES: pueden causar conflictos en cualquier momento del año. Pero las tensiones suelen aumentar en las vacaciones, los conflictos se agrandan cuando te ves empujado a la convivencia sin salidas. Los conflictos en definitiva tiene que ver con la mezcla de personalidades, intereses y necesidades diferentes. Por otra parte si enfrentas las vacaciones sin una pareja o una familia puede que te sientas innecesariamente más solo y triste.
  • FINANZAS : Como tus relaciones, tu situación financiera puede causarte estrés en cualquier momento del año. Pero el aumento del gasto en las vacaciones en regalos, viajes, comida y entretenimiento puede incrementar tu estrés mientras tratas que todo el mundo esté satisfecho,  puede que te involucres en una espiral que te hará sentir preocupado y descontrolado.
  • DEMANDAS FISICAS: la tensión del shopping, los encuentros familiares, la alimentación alterada pueden destruirte. El sentirte cansado físicamente incrementa el estrés. En definitiva el ejercicio y el sueño mal gestionados terminan siendo un mal reemplazo del trabajo rutinario y las demandas diarias.

Ahora bien, cuando el estrés ya se ha instalado es difícil controlarlo. Trata de prevenirlo, sobre  todo si has tenido malas experiencias en años anteriores:

  1. CONOCE TUS SENTIMIENTOS: No tienes por qué sentirte “feliz” solo porque estés de vacaciones. Si has sufrido una pérdida o una ruptura dale el OK a tus sentimientos de tristeza, no trates de ignorarlos, permitete llorar y sentir pena o simplemente estar “bajo”.
  2. BUSCA AYUDA: Si te sientes aislado busca ayuda en familiares, redes sociales, amigos, grupos temáticos. Considera el ayudar a otros si encuentras como para ampliar así tus amistades o tus intereses y salir de ti mismo. Evita actuar como un martir.
  3. SE REALISTA : De la misma forma que las familias y las personas crecen y cambian, también lo hacen las costumbres y tradiciones. Mantiene aquellas que deseas pero permite irse a esas otras que ya no tienen sentido. Por ejemplo, si tus hijos ya adultos y tus nietos ya no pueden reunirse en tu casa como antes busca otras formas de compartir: fotos, e-mail, videos. Lo mismo si tus hijos ya son adolescentes y hacen sus propios planes.
  4. DEJA DE LADO LAS DIFERENCIAS: trata de aceptar que cada uno es como es..aunque no lo aguantes. Deja de lado las ofensas y las discusiones para otro momento: las vacaciones elevan el estres y los niveles de actividad, no es buen momento para replanteos relacionales.
  5. AJUSTATE A UN PRESUPUESTO: antes de salir de compras decide cuanto dinero QUIERES gastar. Si no lo haces puedes sentirte ansioso y preocupado muchos meses después cuando te toque pagar las facturas. No trates de comprar la felicidad con una avalancha de objetos.
  6. ORGANIZATE: define que días  irás  de compras y cuando harás visitas o excursiones u otras actividades. Planea los menús y haz una compra grande para garantizar que no te faltará lo imprescindible. Preparate para retrasos y alteraciones de horario, sobre todo si viajas en avión.
  7. APRENDE A DECIR “no”: lo creas o no, la gente te entenderá si no vas a alguna actividad. Si solo dices “si” a lo que quieres hacer, evitarás sentirte sobrecargado, aburrido o enojado contigo mismo
  8. NO ABANDONES LOS HABITOS SALUDABLES: algunos excesos están OK en vacaciones pero la sobreindulgencia agrega estrés al final. Come un snack saludable antes de un evento para consumir menos dulces y no abandones tus habitos de sueño y actividad física.
  9. TOMATE UN RESPIRO: deja tiempo para tí mismo. Pasa 15 minutos a solas, sin distracciones y eso ayudará a manejar otras demandas. Sal a caminar por la noche, escucha música o no hagas nada: eso aclarará tu mente, regularizará tu respiración y restaurará la calma interna.
  10. REPLANTEATE TUS PROPOSITOS: puede que no sean realistas. Busca logros accesibles, no quieras cambiar toda tu vida de pronto.
  11. OLVIDATE DE LA PERFECCION: los especiales de TV sobre las vacaciones están llenos de finales felices. Pero en la vida real la gente no soluciona sus vidas en una o dos horas. Acepta imperfecciones en tí mismo y en los demás.
  12. BUSCA AYUDA PROFESIONAL SI LA NECESITAS: si a pesar de tus esfuerzos te sientes persistentemente ansioso, depresivo o tenso, lleno de quejas internas, tienes problemas de sueño o estas irritable y no te sientes capaz de enfrenta la rutina diaria. Y si esto dura más de varias semanas, sin casi cambios, aunque cambien las circunstancias, consulta.

Fuente: http://www.mayoclinic.com/

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